Trinxat de Cerdaña

Es una receta tradicional que se prepara como una carne con verduras muy contundente. Es una creación de pobladores de un territorio único donde se dedicaban a la agricultura y a la ganadería. Contaban con productos muy frescos y de alta calidad y fueron quienes con tan solo cuatro ingredientes lograron crear recetas, como el trinxat, un plato muy rico y reconfortante.

La receta del trinxat de Cerdaña es una forma de elaborar un plato sabroso y que logra llenar con gusto a las personas por ser una opción culinaria muy completa. Sus ingredientes son un kilo de patatas, cuatro lonchas de panceta, una col y sal, agua y aceite al gusto.

Se prepara muy fácil, el primer paso es limpiar y quitarle las hojas más gruesas a la col para luego trocearla. Se coloca una olla al fuego con sal para agregar las patatas después de pelarlas, lavarlas y picarlas en trozos más o menos iguales. Al faltar unos quince minutos de que estén en su punto de cocción homogéneo se agrega la col a la olla y se deja cocinar hasta que estén por las patatas.

La panceta se corta en trozos generosos pero del mismo tamaño y grosor, porque es el ingrediente que da más sabor a este plato. Se colocan en un sartén para freírlos directamente hasta que queden crujientes para mayor textura. La panceta puede pasarse por papel absorbente para eliminarle el exceso de aceite.

Muchas personas agregan ajos pelados al aceite de freír la panceta para agregar ese sabor al plato donde la col y las patatas se unen, ya que luego de retirarlos de la olla cuando estén listos se prepara un puré con estos vegetales y se saltean con panceta en un sartén. Tradicionalmente, se sirve en un bol de barro.

Tradición catalana presente en todas las mesas

Las tradiciones gastronómicas catalanas están presentes en la cocina de vanguardia, dadas sus raíces mediterráneas donde convergen ingredientes y recetas griegas, romanas y, también, tienen influencia francesa.

Este conocimiento culinario ha originado unos platos populares fantásticos donde el tomate, el ajo y las finas hierbas siempre están presentes, para deleitar a los paladares de los clientes de los restaurantes que huelen a suculenta aceituna. Son establecimientos donde están presentes platos de delicia del mar al mejor estilo de Nápoles o Provenza que formaban parte del Reino de Aragón.

En los restaurantes de comida catalana preparan los mejores platos de comida mediterránea con los mejores productos de los campos y las más frescas carnes y pescados. Sirven platos de preparación sencilla con sabores exquisitos, muy reconfortantes y saludables.

Uno de los mejores ejemplos de que la influencia gastronómica catalana está presente en todas las mesas de España es el pà amb tomàquet o pan con tomate. Es la tradicional tostada de payés que se unta con los mejores tomates, un poco de sal y el mejor aceite de oliva, para acompañar cualquier comida o como excelente bocadillo para animar a una buena conversación.

Una receta perfecta es la ensalada catalana, donde se mezclan los mejores vegetales verdes con los embutidos más representativos de Cataluña como jamón, fuet, el bull y también quesos de excelente calidad, para obtener un plato que sirve de entrada en muchos lugares catalanes donde se presenta como una de las favorita de comensales enamorados de la gastronomía de Cataluña.

Bacalao a la muselina de ajos en Girona

Es un plato fácil de preparar y con apariencia sofisticada que puede prepararse de manera fácil, ya que es una receta que no tiene complicaciones pero que sus sabores sorprenden a sus degustadores.

Sus ingredientes son cuatro trozos de bacalao, dos dientes de ajo, 200 gramos de espinacas frescas, un huevo y una clara de huevo adicional, un vaso de aceite de oliva extra virgen, cien gramos de harina, ocho pimientos y condimentos al gusto. Es un plato muy nutritivo que aporta energía por su alto grado de proteínas, hidratos y fibras y su bajo contenido en grasas.

Su preparación se hace en cinco pasos muy sencillos, que se inicia pelando los ajos y cortándolo en láminas súper finas, para luego confitarlos en muy poco aceite a fuego lento y suave. También, se pueden agregar los condimentos secos hasta que se doren los ajos.

Luego, se colocan los ajos y el huevo para licuarlos y se le va añadiendo el aceite para formar una receta de mayonesa casera. Luego, se coloca la clara de huevo hasta punto de nieve para incorporarla a la preparación de la mayonesa, se incorpora con mucho cuidado para luego agregar sal al gusto.

El paso tres en la preparación de este plato es enharinar el bacalao para luego freírlo en una sartén con solo unas cuatro cucharadas de aceite de oliva, después es importante escurrirlo bien en papel absorbente.

En el cuarto paso de preparación se agrega en una sartén una cucharada de oliva y en este se saltean y salan los pimientos y espinacas reservados. Esta mezcla de vegetales es la cama de este plato y se coloca en el fondo de una bandeja. Finalmente, se agrega el bacalao frito y se baña en la muselina de ajo, para luego gratinarlo al horno.

El reto de la gastronomía catalana

La gastronomía catalana facilita una alimentación que se encuentra en una posición privilegiada internacionalmente, ya que sus platos típicos se preparan con ingredientes y productos de excelente calidad y muy variados, tanto con delicias del mar como con frescos vegetales y carnes de las montañas.

Los turistas consiguen platos que expresan la tradición de la cultura catalana con sabrosos sabores y productos inmejorables que caracterizan a su gastronomía, como el plato tradicional de calçots con salsa romesco, uno de los que identifica a la cocina de invierno de Cataluña.

Es un plato súper sencillo que sorprende por su sabor, se trata de cebollas a la parrilla, que se mantienen calientes luego de su cocción en papel periódico y así se sirven a la mesa, luego de quitarles su capa externa que se ruste en la brasa.

La cebolla que queda se come con salsa preparada a base de ingredientes como tomates, ajo, pimientos, almendras, pan y como es de esperarse aceite de oliva de excelente calidad. Muchos turistas se divierten comiendo este plato y otros prefieren pedir ayuda.

Los catalanes comen los calçots directamente en un solo plato y sin cubiertos, casi siempre en tertulias que llaman calçotadas, donde comparten con amigos su afición por los platos típicos a la parrilla.

El reto con los calçots es sumergir las cebollitas en la salsa y luego, inclinando la cabeza hacia atrás para colocarla en la boca, pero es muy difícil no derramar salsa, por lo que no es recomendable para principiantes, ya que es un plato rústico para divertirse.